Esta semana amanecía con una noticia en varios diarios: Joan Querol: “Soy Asperger y soy campeón de Europa, el deporte me ayuda a llevar una rutina, a ser metódico”
Noticias así me estremecen en alma, porque ratifican mis pensamientos sobre las personas divergentes y cómo se les encasilla, etiqueta y aún así tienen que demostrar su valía trabajando el doble que otros.
Un chico que nació prematuro, con una vida complicada por su Asperger. Que sufrió bullying en el colegio, pero nada de eso puso freno a sus metas.
En toda esta historia, su padre tiene mucho que ver, siempre a su lado, trabajando como dice “su cabeza y su salud.
Una vida marcada por las rutinas que mas que un handicap le ha servido de apoyo en cada paso conseguido, porque el deporte necesita eso rutina y disciplina.
Solo las personas que convivimos con el trastorno del espectro autista sabemos el esfuerzo, la dedicación y el tiempo invertido que hay detrás de cada logro conseguido, nada sale gratis, eso sí, cuando alguna meta u objetivo se consigue, se celebra a lo grande.
Todo mi reconocimiento y admiración a Joan, ejemplo de superación, de constancia y sobre todo de saber que NADIE DEBE PONER TECHO a tus sueños. Eso sí, los sueño no se cumplen, los sueños se trabajan, y sobre todo una vez hechos realidad, se comparten y disfrutan con quienes estuvieron ahí en los momentos duros.
¡¡¡¡¡FELICIDADES JOAN!!!!!!











